Inyección
El tratamiento por inyección es el más utilizado para tratar y proteger elementos estructurales.
Con él se consigue impregnar las piezas de madera en toda su sección.
Consiste en aplicar a presión el producto de tratamiento, a través de tacos inyectores colocados en la madera, provistos de una válvula de retención que impide el retroceso del producto.
El producto inyectado se distribuirá en el interior de las piezas a través de los conductos naturales de la madera, vasos, radios, etc.
El tamaño de tacos a emplear, su disposición y número, así como las presiones de inyección, son variables dependiendo de la especie de madera y de la sección.
Los productos que se utilizan en este tratamiento han sido ensayados tanto en nuestro Laboratorio como en distintos Centros Oficiales, demostrando una elevada capacidad de penetración, tanto por inyección como por pulverización.
Su objetivo es paralizar la acción de los xilófagos (carcomas, termitas, hongos). Se aplica en todo tipo de estructuras de madera maciza y carpintería de gran sección que se quieran proteger frente al ataque de los xilófagos.
Los pasos a seguir para su ejecución son los siguientes:
- Eliminación de las zonas realmente afectadas y que han perdido su capacidad de resistencia mecánica. En caso de madera con fines decorativos esta operación no se realiza. Se realizará una consolidación, siempre posterior.
- Inyección de un producto insecticida en todas las piezas atacadas, de sección superior a 7x7 cm., y en las sanas susceptibles de ataque.
- Pulverización de todas las superficies de piezas de madera, con el fin de prevenir futuros ataques. Las superficies deben estar limpias y decapadas.
La principal ventaja de este sistema de tratamiento es su eficacia demostrada durante años, tanto como método curativo como preventivo. Es el único método aplicable in situ que permite alcanzar penetraciones adecuadas en piezas de gran sección y que proporciona además una garantizada eficacia como tratamiento preventivo.
Es perfectamente compatible con el tratamiento ignífugo, pudiéndose conseguir madera tratada contra organismos bióticos y con una clasificación M 1 en cuanto a reacción al fuego.

