Fumigación
Es un tratamiento únicamente curativo, no tiene carácter protector. Se utiliza mucho en tratamiento de mobiliario, obras de arte y madera para exportación.
Consiste en la liberación de un gas de muy elevada toxicidad en un recinto hermético, bien una cámara de fumigación o bien en una burbuja creada al efecto en la que se introduce el objeto a tratar.
Este gas tiene una gran capacidad de penetración en la madera y un gran poder biocida (elimina insectos, ácaros, hongos, bacterias, etc.) por lo que nos asegura la eliminación de cualquier plaga que pudiera afecta al objeto a tratar.
La aplicación de gases mediante fumigación ofrece una serie de ventajas:
- Es un método rápido y eficaz contra insectos de ciclo larvario.
- Presenta un elevado poder de penetración, pudiendo alcanzar cualquier lugar donde se encuentre la plaga.
- Mantienen su efectividad incluso a bajas temperaturas.
- Es aplicable en cualquier época del año.
- Presentan un amplio espectro plaguicida.
- Una vez finalizado el tratamiento y eliminado el gas, no deja ningún residuo tóxico ni en el local ni en el material objeto de la fumigación.
Dependiendo de la plaga a combatir y de las condiciones ambientales, se selecciona tanto el producto a utilizar como las condiciones de aplicación.

