Hongos xilófagos o de pudrición
Los hongos xilófagos o de pudrición pertenecen a la clase de los Basidiomicetos.
El desarrollo de los hongos xilófagos se inicia con la germinación de las esporas que caen sobre la madera. Comienzan su ataque mediante la penetración pasiva de las hifas a través de los orificios naturales de la madera, siendo su acción puramente mecánica. Una vez invadida la madera físicamente, empieza la destrucción bioquímica o penetración activa, poniéndose en juego todo el sistema enzimático, que permite descomponer los constituyentes de la madera.
Pudrición parda
Está provocada por hongos que concentran fundamentalmente su ataque sobre la celulosa, dejando un residuo formado por lignina, que puede disgregarse fácilmente con los dedos.
Los hongos de pudrición parda producen un laminado en tres direcciones perpendiculares, originando unos pequeños paralelepípedos que dan a la madera un aspecto muy característico, similar a la madera quemada. Esto hace que también se la conozca como pudrición cúbica.
Requiere humedades relativas del 30 al 60 %, afecta a la albura y al duramen tanto de frondosas como de coníferas.
Pudrición blanca
Provocada por unos hongos que degradan simultáneamente la celulosa y la lignina.
Digieren casi por completo la lignina, atacando parcialmente a la celulosa y dejando un residuo fibroso que conserva una resistencia elástica apreciable, por lo que se le conoce también como pudrición fibrosa.
Requiere humedades relativas del 30-60 %, afectando solamente a la albura, tanto de coníferas como de frondosas.

